martes, 29 de diciembre de 2009

Sobre la cuestión actual del aborto, en dos frases puntiagudas


  1. No debe ejecutarse una acción si el conocimiento de su objeto está difuminado y no se logra percibir en su integridad (o, en otras palabras, si no se sabe a ciencia cierta qué se hace), sin quebrantar las leyes de la razón humana o sentido común, ya que de lo contrario nada nos impediría, por ejemplo, disparar a diestro y siniestro siempre y cuando hubiéramos cerrado prudentemente los ojos de la cara -en este caso-.
  2. El primer derecho ha de ser necesariamente el del acceso a la vida o el de la vida misma: ¿quién no tiembla al considerar que puede haber alguien, más o menos cerca de él, con más o menos poder, que no lo cree así?

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Vender duros a cuatro pesetas

Cuesta empezar. Pero finalmente se logra y, una vez iniciada la carrera, el resto es más llevadero. El blog que acaba de nacer persigue un único fin: comentar y, si es posible, resolver cualquier género de duda filosófica o teológica que el visitante se plantee.

Procuraré decir todo desde el humilde pedestal que me da ser estudiante de Filosofía y Teología, católico romano y gran admirador de Boecio. No puedo presumir, sin embargo, de larga experiencia.

Por todo ello, invito al mundo entero a lanzar temas al aire, y pido sólo honestidad, mentalidad abierta... En fin, que ya nos conocemos, como quien dice.